miércoles, 13 de marzo de 2013

Rumbo a Estados Unidos

Dentro de unas horas, estaré volando hacia este lugar...



Cuando estoy a punto de iniciar una aventura nueva, me gusta pensar en cómo he llegado hasta ese punto, como en aquel capítulo de Cómo conocí a vuestra madre en el que intentaban averiguar por qué acabó Barney dando vueltas en el metro de Nueva York.

Creo que estaría bien empezar con Isabel la Católica.

Isabel fue coronada reina en mi ciudad, Segovia, y el lema de su señor esposo, "Tanto monta", sigue en la fachada del convento que fue mi universidad. En 1492, Cristóbal Colón descubría América gracias a la confianza que la reina había depositado en él, y en ese mísmo año se reconquistaba Granada. 

Precisamente en Granada estaba yo, y aquí podríamos remontarnos a un cartel en una farola, pero la cuestión es que alguien decidió que esa noche salíamos. Otra vez. Estábamos en un escenario tan poco romántico como puede parecer el "botellódromo"...y es que, como dice un amigo mío, ninguna gran historia empieza nunca con "estaba yo comiendo ensalada...". Allí vi por primera vez a la persona que mañana me estará esperando en las tierras cuya conquista empezó Colón. 

Tengo la maleta abierta y a medio hacer, porque nunca se me ha dado bien lo de hacer las cosas con tiempo. Me esperan horas y horas de vuelo, de esperas, y de perderme sola por el mundo; una casa con 4 hombres, y convivencia en pareja; una ciudad, un estado, un país, un continente totalmente nuevo. No sé lo que va a salir de este viaje, pero tengo claro que es una aventura, y he aprendido a decir "sí" a todas las que se presentan. No estaría a punto de hacer esto si una sola de las decisiones que me han traído hasta aquí hubiera sido un "no". Espero que me acompañéis :)

Y si alguien tiene algún consejo para pasar mejor el viaje, ¡lo escucho encantada!

2 comentarios:

  1. Siempre que me siento pesimista por cómo está el mundo, pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo de odio y egoísmo. Pero yo no lo entiendo así, a mi me parece que el amor está en todas partes. A menudo no es especialmente decoroso, ni tiene interés periodístico, pero siempre está ahí: Padres e Hijos, Madres e hijos, maridos y esposas, novios y novias, viejos amigos…
    Cuando los aviones se estrellaron contra las torres gemelas, que yo sepa ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban a bordo fue de odio y venganza, todos fueron mensajes de amor.
    Si lo buscas, tengo la extraña sensación de que descubrirás que el amor está en todas partes.
    Ahora mi imaginación te halla en la puerta de llegadas del aeropuerto con la máxima emoción del reencuentro y el amor. –Inevitablemente al leer tu post no he podido evitar recordar el principio de la película Love Actually-.
    Gracias por invitarnos a viajar contigo, yo personalmente te acompañaré.
    Decía el principito: “Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos”… tu relato histórico lo demuestra, esta experiencia será única para ti.

    Mucha suerte y mucho amor.

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  2. Preciosas tus palabras...y muy feliz de que te vengas conmigo!! :D

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