lunes, 15 de abril de 2013

Carrboro Style

Carrboro, el pueblo de al lado, ese lugar de estética raruna también conocido como hippylandia, cada día me enamora más. Tiene magia, y a mí me gustan los sitios con magia. Demos un paseo...

En una de las calles principales hay un supermercado de comida orgánica. Productos naturales, respetuosos con el medio ambiente, y no tanto con el bolsillo. Al parecer no se trata de una empresa privada, sino de una cooperativa de la gente del pueblo. Cuenta además con una parte de cafetería-restaurante, y varias mesas de picnic situadas en un espacio que se llena cada día de gente tomando el sol, leyendo, y pasando el rato.


Weaver Street Market



Veamos un ejemplo: zumo de verdad, hecho con fruta y nada más, sin azúcares ni colorantes añadidos. Nada que ver con los zumos procedentes de concentrado a los que estamos acostumbrados, que son algo así como gominolas líquidas. (Que por cierto, me encanta cuando van de saludables y dicen aquello de "0% de materia grasa", ni que tuviera algún mérito que un zumo no tenga grasa). Esto es lo que contenía la botella...


Frambuesas, fresas, grosellas, manzana, granada, naranja, plátano y uvas.

Weaver Street Market cuenta también con una sección de cosmética natural donde se pueden encontrar productos biodegradables, no testados en animales,  procedentes en muchos casos de ingredientes exclusivamente vegetales, sin parabenos, con envases reciclables...todas esas cosas. En ocasiones no me fío mucho; ¿cuánta camomila tiene una crema de camomila? Y que yo sepa, algo que es "100% aloe vera" es una planta, y no un gel verde fosforito que se conserva un año, se absorve fácilmente y contiene partículas exfoliantes. Tengo que investigar... La cuestión es que me podría pasar horas curioseando. Tienen cosas como esta:


Un champú artesanal en pastilla sin químicos, conservantes, aceites sintéticos, detergentes, ni envases contaminantes. Por supuesto no testado en animales y 100% biodegradable. Afirman en el envoltorio que al no eliminar los aceites naturales del pelo, con su uso no se necesita acondicionador, y que deja el pelo limpio, manejable, y con cuerpo. Una sola pastilla sirve para 24 usos. 

Sus ingredientes: aceite de oliva, aceite de coco, aceite de "castor" (????), "fresh pure New Hampshire spring water" (demasiado bucólico para traducirlo, que se le va el encanto jaja), aceites esenciales como fragancia, e hidróxido de sodio para ligar la mezcla. Huele increíblemente bien, hace mucha espuma, y deja el pelo muy limpio.

Avancemos un poco más. Por este camino de Caperucita...


...se llega a este lugar indefinible. Un jardín particular lleno de enormes cachivaches de hojalata. Hay uno estilo Isla de Pascua, y otros que hacen cosas: dan vueltas, suenan... No tengo ni la más remota idea de lo que son. Cosas de Carrboro, por eso me gusta :)



Y enfrente del jardín de las cosas extrañas, está este café al que voy todos los martes a jugar a juegos de mesa con un montoncito de frikis. Genial.


Looking Glass Cafe


Hay una hamaca... pues claro que hay una hamaca, ¿qué esperábamos? :) Por cierto, una cosa que me encanta de estas tierras es que, como podéis ver, en cuanto te alejas un par de pasos de la carretera estás en el bosque.


Un té, mi libro preferido... ¡felicidad!




Espero que os haya llegado un poco de esa sensación tan positiva que me transmite a mí este lugar. ¡Un beso grande!







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