lunes, 29 de abril de 2013

Cómo acabar un trabajo y no morir en el intento

Al habla la reina de la procrastinación, del dejarlo para más tarde, de las entregas al filo de la fecha límite, una fan del último minuto, de la productividad que se consigue bajo presión.

Por todo ello, mi peor pesadilla durante los años de universidad han sido los trabajos. Esos cuya existencia negaba hasta que era innegable. Esos que implicaban horas y horas de escritura desesperada concentrada en los últimos días de plazo, que acababan con una auténtica contrarreloj que tenía como final las 12 de la noche.

Si conoces esa sensación, si alguna vez has contado folios intentando llegar al mínimo, eres de los míos. Y ahora que llega el fin de curso, vengo a ayudarte. Porque a pesar de los pesares siempre he sido buena estudiante, y llegué a desarrollar un método propio con los trabajos.

Con todos ustedes...



La guía definitiva para conseguir que un trabajo se vuelva más largo y de mejor calidad


Todas estas herramientas consiguen los mismos objetivos: aumentan mágicamente la longitud de tu trabajo, hacen que su lectura sea más ligera y dinámica (porque los profesores también son personas y se tienen que aburrir horrores leyendo tochos) y transmiten la sensación de que tienes la información trabajada.


1. La magia de las herramientas gráficas

La mejor opción para llenar folios y hacer tu trabajo más interesante. Consiste básicamente en estructurar ciertos tipos de información, como las enumeraciones, en formatos más visuales. Hay 3 grandes protagonistas: las listas, los esquemas y las tablas.

Ejemplo: 

Vertebrado es el término que utilizamos para definir a aquellos animales que tienen columna vertebral. Encontramos 5 grupos principales:

  • Mamíferos
  • Reptiles
  • Anfibios
  • Peces
  • Aves

Y así, en vez de 2 líneas ocupamos un párrafo entero, y le damos un respiro al lector.

Hacemos lo mismo con las tablas: en este caso, basta con añadir algún factor más para poder tener varias columnas (una característica, un ejemplo de cada grupo...) y podemos ampliar cuanto queramos (dentro de lo razonable) el tamaño de la tabla. Sucede lo mismo con los esquemas: Microsoft Word cuenta con varias plantillas de esquemas y gráficos. Encuentra el que más te guste, y en un momento tendrás muchos colorines y un folio lleno con la información que de otro modo ocuparía unas pocas líneas.

Por otro lado tenemos el resto de contenidos visuales, como fotos y gráficos estadísticos. Siempre que aparezca uno en tu bibliografía, inclúyelo con un pie de foto y una referencia correcta. Otro medio folio lleno :)


2. Cuestión de formato

Una rápida manera de hacer que tu trabajo crezca ante tus ojos sin añadir ningún tipo de contenido. Y no sólo es rápida, sino que es obligatoria ¿no es maravilloso?

En primer lugar, el interlineado. Asegúrate de que lo tienes a 1,5, o incluso a doble espacio. Magia y descanso para la vista.

En segundo lugar, cada apartado de tu trabajo debe empezar en un folio nuevo. Más folios, y mucho más cómodo para localizar la información y corregirla.

Respecto al tipo de letra, generalmente se suele exigir que los trabajos vayan en Times New Roman, o en Arial a tamaño 12. Pero si no te han pedido un tipo de letra concreto y te encuentras muy apurado, utiliza Book Antigua. No llama demasiado la atención, pero ocupa notablemente más espacio. Atención, sólo para casos de emergencia.

Si lo necesitas, reduce un poco los márgenes.

Por último, recuerda que hay una serie de apartados que no deben faltar. Mejoran el trabajo y ocupan espacio. Hablo del índice y la bibliografía. Mucho cuidado con la bibliografía, es la opción más fácil que tienen los profesores para quitarte puntos, ya que implica un criterio objetivo y una corrección muy rápida: sólo tienen que fijarse en la última página, y en las citas entre paréntesis. Aunque el contenido sea pobre, referencia bien todo el trabajo.


3. Tu aporte personal

Aunque hayas copiado párrafos enteros del trabajo, añadir ciertos aportes personales mitigará en gran medida la sensación de estar leyendo un plagio (siempre que no te hayas pasado).

Justo detrás del índice, incluye un folio con un abstract o pequeño resumen del contenido del trabajo escrito por ti. Debe ocupar menos de la mitad de una hoja. Las listas, tablas, y gráficos que hayas dibujado también cuentan como contenido original tuyo. Por último, justo antes de la bibliografía, añade siempre un apartado de conclusiones en el que recojas un poco aquello de lo que se ha hablado, y puedes incluir tu opinión personal. Es ameno y sencillo de escribir, y aporta valor añadido, estás demostrando que has aprendido, que se supone que es el objetivo de todo trabajo. Recuerda escribirlo por puntos, y no todo seguido (apartado 1)

Los puntos que debe contener tu trabajo al margen del "contenido grueso" son los siguientes:

- Portada
- Índice
- Abstract/Resumen

(Contenido grueso...)

- Conclusiones
- Bibliografía

Aunque sólo ocuparas un folio con cada cosa, ya son 5 folios, y son cosas necesarias que aumentan la calidad de todo trabajo.


Espero que mi experencia os sea muy útil. ¡Suerte y mucho ánimo!

2 comentarios:

  1. Magistral!!!
    jajaja eres muy graciosa a parte de muy buena consejera! jaja! Molaria haber leido tu post hace tiempo... ayudas mucho!! Aunq nunca se sabe si estas cosas se volveran a tener que utilizar algun dia ;). Un beso

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  2. Jajaja bueno, por suerte o por desgracia seguro que algún día lo volvemos a usar... qué pesadilla madre mía...

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