miércoles, 3 de abril de 2013

Wilmington: Parte II

¡Segunda parte del viaje a Wilmington! Ayer prometí comida y compras... pero la verdad es que tengo tanto que contar, que hoy nos vamos a centrar en la comida, y dejamos las compras para mañana. Lo sé, esto empieza a parecerse al cuento de las "Mil y Una Noches"... pero creo que así, a sorbitos pequeños, podréis disfrutarlo más, para acabar de redondear vuestra imagen mental de este lugar que tanto me ha gustado.


La comida... vamos a empezar por un momento maravilloso. Mirad la mariscada que nos metimos entre pecho y espalda por un precio ridículo, en un lugar llamado Shuckin' Shack Oyster Bar. Cangrejos, almejas, gambas, y, por primera vez en mi vida, ostras. Sigo pensando que si las ostras fueran baratas serían comida de personas sin recursos. "Fíjate en esa pobre familia, teniendo que comer unos bichos babosos y amorfos, qué penita más grande". Pero como son caras, resulta que son un manjar. Cosas de humanos. Por cierto, nos sirvieron el marisco con un batallón de salsas que nadie tocó, se ve que pretendían que mojáramos el cangrejo en salsa ranchera con un toque de ketchup. Cosas de americanos esta vez.


Un poco de azúcar ahora. Antes de emprender este viaje, varias personas nos recomendaron visitar Kilwins, una tienda de dulces preciosa, con un olor a gofre irresistible. Podéis echarle un vistazo aquí :)

En este lugar probamos un... chocolate en rodajas con nueces (¡no puedo definirlo de otro modo!) Era un agujero negro de densidad dulce. No niego que el sabor fuera muy bueno, pero era demasiado empalagoso para mí. La presentación, preciosa, te lo daban en una cajita de cartón que parecía un regalo. Lo que sí era una maravilla era el helado de chocolate: cremoso, intenso y con trocitos, y con una galleta (mi parte preferida) perfecta.



And last but not least... en este viaje visité por primera vez una cadena de restaurantes llamada IHOP (International House of Pancakes). Además de tortitas, tienen toda la comida que más me gusta: tortillas francesas con champiñones y verduras, platos con huevos, beicon, y tortitas de patata, enrolladitos de pollo, ensaladas increíbles, platos de pasta... Todo fresco y variado, y con algunas opciones de comida saludable. Después de un montón de frituras, me pareció el paraíso. Eso sí, lo que menos me gustó fueron justamente las tortitas, porque eran de las esponjosas, modelo bollo. Supongo que esos son los auténticos pancakes, pero yo me quedo de lejos con los nuestros, planos y con más huevo y sabor. Por si alguien le quiere echar un vistazo, la receta aquí :)


Y hasta aquí os cuento por hoy, que creo que todos nos quedamos con buen sabor de boca. Mañana, esta vez sí que sí, compritas. ¡A ser felices!

PD: Perdón por el nuevo cambio de cabecera... El puesto de conchas está intentando elegir vestido :)

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