miércoles, 8 de mayo de 2013

Las despedidas

En los últimos años he tenido que despedirme muchas veces, muchas más de las que me gustaría. Es el problema de cambiar mucho de residencia, o de vivir en lugares en los que todo el mundo está de paso. Los cambios me cuestan. Si unimos eso a que me apego a las personas con facilidad, y a que los amigos siempre me parecen lo mejor de cada experiencia, podemos concluir que no me gusta nada despedirme.

Hay distintos tipos de despedida. Muchas se producen en medio de una fiesta. Recuerdo aquella última noche en el Scandals, mientras caía un chaparrón modelo inglés, algunas fiestas en casa, otras en la calle, de bar en bar con el buen tiempo, haciendo que junio cogiera un puntito nostálgico para mí parecido al de septiembre.



He aprendido que las despedidas parecen menos tristes por la sucesión de promesas que se producen en los últimos momentos, esos que me resultan angustiosos, porque parece que aun puedes quedarte si eres tú quien se va, o que aun puedes acercarte a dar un último abrazo al amigo que se marcha: nos veremos en verano, iré a verte, si coges el avión con tiempo sale barato, te gustaría mi país, hablaremos, nos vemos en facebook, vuelve pronto, puedes quedarte en mi casa, te echaré de menos.

Luego están esas otras frases, las que por algún motivo se me quedan en la memoria por dramáticas, por sentidas, por divertidas, por raras. Algunas de mis preferidas:

"Si alguien se viene a buscarme al aeropuerto con la caja de los "Merci" y me pide que me quede, yo me quedo. Pero eso es como muy de los 90 ¿no?"

"Quizá nos veamos en otra vida."

"Because we always meet twice in life."

"I'm horrible saying goodbye, but I'm better saying see you later."

La última despedida se ha producido hace un par de días, cuando mi compi de piso preferido, Chris, se volvía a Alemania. Aunque ya nos habíamos despedido por la noche, al oírle trastear por la mañana temprano con el equipaje me levanté y fui al baño que comunicaba nuestras habitaciones. Luego abrí su puerta:

- What are you doing?
- I was peeing.
- Nice.

Ahora ando con el "síndrome del nido vacío", a punto de despedirme de otro compañero, Kevin, el rey de las conversaciones. Mi preferida: tras una noche de locura él no podía dejar de vomitar, y entre mi inglés y su borrachera habríamos necesitado un intérprete:

- Here, take this pill...
- No no no, I don't want more beer...

Y Chris y Kevin combinados y mezclados con cerveza dieron como resultado esta conversación:

- Do you know Silvia is an asshole?
- What?? Silvia has an asshole??

So...Chris, thanks for being such a happy person, for showing me the "nerdy tuesdays", for making me laugh so much, for making me addicted to play Innovation, for being a "basket wife" with me (except that last day when you were on some kind of wonderful drugs that made you score almost 21 in a row), for taking care of me when I needed it, for being fun enought to laugh about non-HIV jokes, and for giving me great moments about mushrooms, clean underwear, or human centipedes. I will always remember this house with two sounds: your half an hour of brushing your teeth every morning, and...

- GRRRRRRR DAMM IT!!!!

:)


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